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Cuántos sellos pedir y qué premio dar: la matemática de tu tarjeta

6 de abril de 2026 · 5 min de lectura

Cuántos sellos pedir y qué premio dar: la matemática de tu tarjeta

Casi todos eligen "10 sellos" porque suena redondo. Es la peor razón posible, y para muchos negocios 10 es demasiado.

La mecánica de tu tarjeta define tres cosas al mismo tiempo: cuánto te cuesta el programa, qué tan rápido el cliente siente que avanza, y cuánta gente llega hasta el final. Vale la pena darle quince minutos.

Primero: cuánto te cuesta de verdad tu premio

No es el precio de venta. Es tu costo.

Un café que vendes en 60 pesos te cuesta quizá 15 entre grano, leche y vaso. Un corte de pelo que cobras 200 te cuesta casi nada en insumos, pero te cuesta el espacio en tu agenda — que es distinto y a veces más caro.

Anota tu número real:

  • Precio de venta del premio: _____
  • Tu costo directo: _____

Con eso ya puedes hacer la única cuenta que importa.

La cuenta

Digamos:

  • Ticket promedio: 60 pesos
  • Sellos para el premio: 8
  • Premio: un café que te cuesta 15 pesos

Un cliente que completa la tarjeta te dejó 8 visitas × 60 = 480 pesos de venta. Tú entregaste 15 pesos de costo.

Eso es 3.1% de descuento efectivo. Muchísimo menos de lo que cuesta cualquier anuncio para traer a esa misma persona ocho veces.

Ahora hazlo con 6 sellos: 6 × 60 = 360 de venta, mismo premio de 15. 4.2% de descuento. Sigue siendo barato.

Y con 12 sellos: 720 de venta, 15 de costo. 2.1%. Más barato para ti… pero:

Bajar el costo del programa no sirve de nada si nadie llega al final. Una tarjeta de 12 sellos que el 90% abandona a la mitad cuesta 0% y no produce nada.

El punto dulce

Después de ver cómo se comportan los programas en negocios chicos, el rango que funciona casi siempre es:

  • 6 a 8 sellos si tu cliente te visita cada semana o cada quince días (cafeterías, panaderías, taquerías, lavado de autos).
  • 5 a 6 sellos si te visita una vez al mes (barberías, estéticas, salones).
  • 10 a 12 sellos solo si tu cliente va varias veces por semana (gimnasios, comida corrida).

La regla detrás de los tres casos es la misma: el premio debe alcanzarse en más o menos dos meses de comportamiento normal. Si tarda más, la tarjeta deja de sentirse como una meta y empieza a sentirse como un trámite.

Haz la cuenta al revés: ¿cada cuánto viene tu cliente típico? Multiplica por los sellos. Si te da más de 10 semanas, baja el número.

Qué premio dar

Lo que funciona

Tu producto estrella, completo. Un café entero, un corte entero, una orden entera. Es lo más caro para ti y lo más valioso para él, y esa proporción es exactamente la que quieres: el premio se siente enorme y te cuesta poco.

Algo que ya sabe que le gusta. Es cliente frecuente porque le gusta lo que vendes. No lo premies con algo raro que tenías arrumbado.

Lo que no funciona

Descuentos porcentuales. "20% en tu novena visita" no emociona a nadie. No se puede visualizar, no se puede presumir, y en la cabeza del cliente vale la mitad de lo que realmente vale.

Premios con condiciones. "Café gratis de lunes a jueves antes de las 11, en tamaño chico, no aplica con otras promociones." Cada condición que agregas le quita ganas a alguien. Si necesitas proteger tus horas pico, mejor sube un sello — no metas letras chiquitas.

Premios que no controlas. Rifas, sorteos, cosas de terceros. El cliente quiere certeza: hago X, recibo Y.

El truco del arranque

Cuando das de alta a alguien, regálale el primer sello. Siempre.

No es generosidad, es psicología aplicada y está de las cosas mejor documentadas que hay: una tarjeta de 9 espacios que arranca con 2 sellos de regalo se completa notablemente más seguido que una de 7 espacios vacía — aunque el esfuerzo real sea idéntico. Sentir que ya empezaste cambia todo.

Además te ahorra la parte incómoda del alta: en vez de pedirle datos a cambio de nada, le estás dando algo de inmediato.

Qué hacer si ya arrancaste con la mecánica equivocada

Se puede cambiar, pero no de cualquier forma.

Bajar el número de sellos es seguro. Si tenías 12 y lo bajas a 8, todos tus clientes se acercan de golpe a su premio. Nadie se queja de eso.

Subirlo es delicado. Alguien que llevaba 7 de 8 y de pronto ve 7 de 12 se siente estafado, con toda la razón. Si de plano tienes que subirlo, avisa antes y respeta a los que ya iban en camino.

Cambiar el premio por uno mejor, siempre bien. Por uno peor, mismo problema que arriba.

Una plantilla para cerrar

Llena estas cuatro líneas y ya tienes tu mecánica:

  1. 1Mi cliente típico viene cada _____ (días/semanas).
  2. 2Quiero que el premio se alcance en unas 8 semanas → me tocan _____ sellos.
  3. 3Mi premio es _____ y me cuesta _____ pesos.
  4. 4Descuento efectivo: costo del premio ÷ (sellos × ticket promedio) = _____%.

Si ese porcentaje te sale abajo de 5%, tu mecánica está sana. Si te sale arriba de 10%, o sube sellos o baja el premio.

Cuando lo tengas, pruébala en el Studio: escribes el premio, mueves el número de sellos, y ves cómo queda la tarjeta antes de comprometerte con nada.

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