Todo lo que hace Stampz, sin letras chiquitas
20 de julio de 2026 · 9 min de lectura
Este artículo es el recorrido completo. Lo que hay, cómo funciona, y también lo que todavía no existe — porque una lista donde todo suena perfecto no le sirve a nadie para decidir.
Una cosa por delante, porque cambia cómo se lee todo lo demás: desde el plan más barato tienes la herramienta completa. Los planes se separan por cuántos locales y cuánta gente, no por cuántas funciones te dejo usar.
Elige cómo premias, no te lo imponemos
Casi todo lo que hay allá afuera hace una sola cosa: sellos. Y los sellos son buenísimos… si tu ticket es parecido siempre. En un restaurante donde una persona deja $90 y otra $600, premiar igual a las dos se siente injusto — y lo es.
Por eso puedes elegir entre cuatro:
- Sellos. Junta X y te llevas tu premio. La de toda la vida, la que se entiende sin explicar.
- Premios escalonados. Una sola tarjeta con premios a las 3, 6 y 10 visitas. Llega mucha más gente al final, porque el primer premio está cerca.
- Puntos por peso. Gana puntos por cada peso y los cambia por lo que quiera de tu catálogo. Premia al que gasta más, no solo al que viene más.
- Cashback. Le regresas un % de cada compra como saldo para gastar contigo. El más fácil de entender que existe, porque es dinero.
Dos de ellas (puntos y cashback) necesitan que captures el monto de la venta. Te lo decimos antes de que elijas, no después de configurar todo — y con tu catálogo de productos cargado, tu cajero toca el producto y el monto se llena solo.
¿No sabes cuál te conviene? Hay un quiz de cinco preguntas dentro de tu panel.
Te dice cuál, con cuántos sellos, qué premio y cuánto te costaría el programa
en porcentaje de tu venta. Con tus números, no con teoría. Y puedes mover las
respuestas para ver cómo cambia.
Encima de la mecánica que elijas corren los niveles: tú defines cuántos hay, cuántas visitas se necesitan para cada uno y qué premio da al subir. Tu cliente lo ve en su propia tarjeta.
Lo que ve tu cliente
Una tarjeta real en su Wallet
No una app, no una página guardada en favoritos. Una tarjeta dentro de Apple Wallet o Google Wallet, junto a sus pases de avión y sus boletos.
Lleva tu logo, tu color de marca y una foto tuya — tu local, tu producto — que tú encuadras arrastrando hasta que se vea lo que quieres. Los sellos se dibujan: los que ya ganó llenos, los que le faltan vacíos.
Se da de alta escaneando un QR de tu mostrador. No descarga nada, no crea cuenta, no pone contraseña.
Se actualiza sola, y le avisa
Cuando le das un sello, su tarjeta cambia en su teléfono en segundos. Y en iPhone le aparece un aviso en la pantalla de bloqueo — sin haber instalado nada.
Eso significa que cada visita a tu negocio termina con tu marca en su pantalla.
En Android la tarjeta se actualiza igual de rápido, pero el aviso en pantalla no siempre aparece igual: Google lo maneja distinto según el fabricante del teléfono. Lo digo claro porque prefiero que lo sepas ahora.
Su nivel, subiendo solo
Conforme regresa, el cliente sube de nivel — nuevo, regular, VIP, embajador — y lo ve en su propia tarjeta. No tienes que administrar nada: pasa solo, contando visitas.
Su tarjeta desde el navegador
Si no quiere guardarla en el Wallet, puede consultarla con su código desde cualquier navegador. La tarjeta en el Wallet es la mejor versión, no la única.
Lo que haces tú, todos los días
Dar sellos
Escaneando. Desde cualquier teléfono, tablet o computadora con cámara, directo en el navegador. Sin comprar lectores ni terminales.
El escáner se bloquea solo apenas registra un código, para que no te tome el mismo QR tres veces mientras el cliente guarda el teléfono.
Sin escanear. Buscas al cliente por nombre, apellido o teléfono y le das su sello. Para cuando no trae el teléfono, se le acabó la pila, o de plano prefiere que lo hagas tú.
Quitando sellos también. Porque los errores existen y no debería costarte una llamada a soporte arreglarlos.
Dar de alta clientes
De dos formas:
- El QR de autoregistro en tu mostrador: el cliente se da de alta solo, en su teléfono, mientras espera su cambio.
- A mano desde tu panel, si prefieres capturarlo tú.
Clientes ilimitados en todos los planes. No cobramos por cliente registrado — si te va bien, no te sale más caro.
Canjear premios
Cuando el cliente completa su tarjeta, se lo canjeas con un botón y la tarjeta arranca de nuevo. Queda registrado cuántos premios llevas entregados, o sea cuánto te está costando el programa de verdad.
Lo que ves en tu panel
- Visitas por día y por hora, con la lectura de qué hacer con eso — no una gráfica bonita y ya.
- Tus mejores clientes, por nombre.
- Cuánta gente nueva entró y cómo va contra el periodo anterior.
- Cumpleaños próximos, para tener una razón natural de escribirle a alguien.
- Historial completo de cada cliente: cada visita, con su fecha y su hora. No solo la última.
- Ficha por cliente: cuándo entró, cuántas visitas lleva, cuántos premios ha canjeado, qué nivel tiene.
- Sus hábitos: qué día suele venir, a qué hora, y cada cuántos días regresa.
- Alerta de abandono: te avisa cuando alguien se atrasa de su propio ritmo. No un umbral parejo para todos — el que venía cada semana y lleva tres es un caso distinto del que venía cada mes.
- Notas por cliente: lo que no puede calcular ninguna gráfica.
- Qué se lleva cada quien: si cargas tu catálogo, cada visita registra el producto y el monto.
- Edades de tu gente, de quienes te dan su año de nacimiento al registrarse. Que le gusta sin azúcar. Que trabaja enfrente. Que se quejó una vez y hay que tratarlo con cuidado.
- Exportar todo a CSV: clientes y visitas completos, cuando quieras.
Todo eso está en el plan Básico. Nada de esto se guarda para los planes de arriba.
Lo que hace tu equipo
Desde el plan Plus, cada persona de tu equipo tiene su propia cuenta con PIN, y tú decides qué puede ver — una cosa a la vez.
Casi siempre el mostrador solo necesita escanear y dar de alta. Nadie de tu equipo necesita ver tu facturación ni tus números para sellar un café. Y no es que le escondamos el botón: el permiso se revisa en el servidor, así que aunque alguien le mueva, no puede entrar a lo que no le toca.
Las notas que escribe tu equipo quedan firmadas con su nombre, así sabes quién anotó qué.
También desde Plus: hasta 3 sucursales, cada una con su propio QR, y un panel comparativo de cuál sella más y cuál capta más clientes. En Total son ilimitadas.
Lo que hay en el plan Total
- Sucursales y cuentas de equipo ilimitadas.
- Panel a tu medida: eliges qué métricas ves en tu inicio y cuáles escondes.
- Soporte prioritario, directo conmigo.
Es un plan de tamaño, no de herramienta. Si tienes un local, no lo necesitas.
Lo que también incluye, y no se cobra aparte
- Clientes y sellos ilimitados, en todos los planes.
- Toda la herramienta desde el plan más barato. No hay funciones guardadas para arriba: los planes se separan por cuántos locales y cuánta gente, no por cuánto producto te doy.
- Soporte humano en México. De una persona. Contesto yo.
- Sin contrato. Cancelas cuando quieras desde tu propio panel, sin llamadas ni retención.
- Tus datos son tuyos. Te los puedes llevar.
- Cambios de plan al momento: si subes, solo pagas la diferencia de los días que faltan del mes; si bajas, se te acredita a favor lo que ya habías pagado. Nunca pagas el mes completo dos veces.
- Tus documentos legales listos: aviso de privacidad y términos, con el consentimiento de tus clientes registrado como pide la ley mexicana de datos personales.
Lo que NO hace (todavía)
Aquí es donde la mayoría de las páginas se quedan calladas.
No manda WhatsApp automáticos. Está en el plan, está decidido, y no está listo. Cuando lo esté, lo vas a saber porque va a aparecer en tu panel — no porque te lo prometí antes de tiempo.
No es punto de venta. Registra cuánto gastó tu cliente y qué se llevó, pero no cobra, no lleva inventario ni factura tus ventas. Convive con tu caja, no la reemplaza.
No tiene app propia. A propósito: el cliente no quiere instalar la app de tu cafetería, y tú no quieres perder a la mitad de tu gente en la pantalla de descarga. Por eso el Wallet, que ya está instalado en todos los teléfonos.
Necesita internet. Si se te cae, no puedes sellar en ese momento. En la práctica los datos del celular resuelven casi todo, pero es una dependencia real y prefiero decirla.
Cuánto cuesta
- Básico — 599 al mes. Todo lo de arriba: la tarjeta, el día a día, el panel completo, los hábitos por cliente, las notas, los segmentos y exportar tus datos. Una sucursal, una cuenta.
- Plus — 1,099 al mes. Lo mismo, más hasta 3 sucursales y hasta 10 cuentas de equipo con permisos.
- Total — 1,699 al mes. Sin límite de sucursales ni de cuentas, panel a tu medida y soporte prioritario.
Precios de fundador: los primeros negocios que entran se quedan con ese precio.
Cómo empezar sin arriesgar nada
Arma tu tarjeta en el Studio. Escribes el nombre de tu negocio, subes tu logo, escoges tu color, encuadras tu foto y defines tu premio. Ves exactamente cómo se vería en el teléfono de tu cliente.
No pide cuenta, no pide tarjeta y no toma más de dos minutos. Si te gusta lo que ves, los planes están aquí.
¿Quieres que tus clientes regresen más seguido?
Arma tu tarjeta en el Studio en dos minutos, sin dar tarjeta de crédito ni crear cuenta. La ves con tu nombre, tu logo y tu foto.
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